Hillary Clinton prometió que Estados Unidos inaugurará un nuevo curso en política exterior guiado por la diplomacia y el pragmatismo y en el que el país recurrirá a la fuerza sólo como "último recurso". "La política exterior debe basarse en la unión de los principios y el pragmatismo, no en una rígida ideología", dijo Clinton durante su audiencia de confirmación como próxima secretaria de Estado ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado.
EFE
Esos comentarios fueron interpretados como una crítica al gobierno de presidente saliente, George W. Bush, a quien tanto ella como Barack Obama, quien le sucederá en el cargo, han acusado de infravalorar la diplomacia internacional.
Clinton hizo hincapié en la necesidad de construir un mundo con "más socios y menos adversarios" y expresó su interés en colaborar con Rusia y China y su intención de tender la mano a viejos aliados como Europa, India, Japón y Corea del Sur.
Destacó que EEUU no puede resolver por sí solo los problemas más acuciantes del planeta, pero insistió en que "el resto del mundo tampoco puede solucionarlos sin los Estados Unidos".
Con Obama en la Casa Blanca, EEUU pondrá en marcha lo que Clinton describió hoy como un "poder inteligente".
"Debemos de usar lo que se ha denominado como poder inteligente, la amplia gama de herramientas a nuestra disposición: diplomáticas, económicas, militares, políticas, legales y culturales", destacó.
Añadió que ese poder inteligente permitirá que la diplomacia esté "a la cabeza" de la política exterior.
Dijo que la fuerza militar será "necesaria en algunas ocasiones" y aseguró que el país recurrirá a ella para proteger sus intereses y los de sus habitantes pero sólo como "último recurso".
Repasó también la lista de desafíos con los que le tocará lidiar.
Uno de ellos era visible en la sala donde se celebró la audiencia, en la que varios miembros del público portaban pequeños carteles rosa pidiendo el "fin de las matanzas en Gaza" y "el alto el fuego" en la región.
Los portadores de los mensajes rompieron el silencio durante la pausa que tuvo lugar a media mañana para preguntar: "¿Qué pasa con Gaza? No habéis dicho nada sobre los 900 muertos en Gaza".
Clinton afirmó en su comparecencia que EEUU hará "todo lo posible" por lograr una paz "justa y duradera" entre israelíes y palestinos.
Indicó que la estrategia de EEUU en Oriente Medio debe responder a las necesidades de seguridad de Israel y a las "legítimas aspiraciones económicas y políticas de los palestinos".
La senadora reiteró también la intención del próximo gobierno de acabar "de forma responsable" la guerra en Irak, y la de implementar una nueva estrategia en Afganistán y Pakistán destinada a erradicar al grupo terrorista Al Qaeda.
Adelantó, además, que EEUU intentará una "nueva" estrategia en Irán que podría incluir la presencia diplomática en el país, al tiempo que instó a Teherán a poner fin a su programa de armas nucleares y su "patrocinio terrorista".
Anticipó también que Washington volverá a apostar por "una dinámica colaboración con América Latina".
Se espera que el Comité de Asuntos Exteriores la confirme en los próximos días, lo que allanaría el camino a la aprobación de su nombramiento por parte del pleno del Senado antes de fines de mes.
Ataviada con traje de chaqueta marrón verdoso y un collar de cuentas grandes a juego, Hillary Clinton recibió una cálida acogida de sus compañeros en el Senado a su llegada a la audiencia, a la que acudió acompañada por su hija Chelsea.
Eso no impidió que senadores como Richard Lugar, el republicano de mayor rango en el Comité de Exteriores, cuestionasen hoy las actividades filantrópicas de Bill Clinton, uno de los pocos asuntos contenciosos en el proceso de confirmación de Hillary.
"El problema es que los gobiernos y entidades extranjeras pueden ver la Fundación Clinton como una forma de obtener favores de la secretaria de Estado", dijo Lugar, quien pidió mayor "transparencia" a la fundación.
El presidente del comité, el demócrata John Kerry, reconoció que todavía hay preguntas pendientes sobre las actividades de recaudación de Bill Clinton, pero insistió que con Hillary como jefa de la diplomacia de EEUU, el país logrará reparar su dañada imagen en todo el mundo.
El nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su mujer, Michelle Obama, bailan con un niño en una de las fiestas de inauguración a las que acudieron para celebrar la investidura.
REUTERS
Ver galería »
El presidente estadounidense, George W. Bush, atiende a los medios junto al ex presidente George H. W. Bush , el presidente electo, Barack Obama, el ex presidente Bill Clinton y el ex presidente Jimmy Carter, durante el almuerzo que el presidente saliente ofreció a Obama y a todos los ex mandatarios vivos del país en la Casa Blanca de Washington DC. EFE/Ron Sachs
Ver galería »
Diari de Girona | Diario de Ibiza | Diario de Mallorca | Diario Información | Empordà | Faro de Vigo | La Opinión A Coruña | La Opinión de Granada | La Opinión de Málaga
La Opinión de Murcia | La Opinión de Tenerife | La Opinión de Zamora | La Provincia | La Nueva España | Levante-EMV | El Boletín | Mallorca Zeitung
Regió 7 | Superdeporte