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El café de Silverio en el siglo XXI

A ritmo de palmas y tacones comenzaba el espectáculo Aquel Silverio (2017), de la compañía Ballet Flamenco de Andalucía, dirigida por Rafael Estévez.

Con todo el elenco sentado en solemne y mayestática pose, la percusión introduce, como primer impulso musical de la humanidad, el color y el aroma de los primeros cafés cantantes, que sirvieron para el desarrollo de un incipiente estilo que iría consolidando las bases de un nuevo género artístico: el flamenco.

Rafael Estévez y Valeriano Paños reabrían el viejo Café de Silverio (1881) casi 140 años después con la idea de encontrase con las formas antiguas, los cantes originales y los primeros sones, para devolverlos con la mirada fresca del flamenco de principios del XXI. Un trabajo de investigación excelente que ha servido para sentir el entorno de Silverio Franconetti (1823-1889), cantaor y empresario andaluz, dueño del Café Silverio, en homenaje a uno de las figuras que contribuyó al surgimiento de tan noble arte.

GRA343. LA UNIÓN (MURCIA), 08/08/2017.- El Ballet Flamenco de Andalucía ha presentado su espectáculo “Aquel Silverio”, durante su actuación en la gala de clausura del Festival Internacional del Cante de las Minas celebrada esta noche en la localidad murciana de La Unión. EFE/José Albaladejo

El espectáculo se concibe como estampas andaluzas independientes, en blanco y negro como para revivir un tiempo que ya ha quedado para la memoria, donde los primeros cantes y bailes se van sucediendo: jaleos, panaderos, polos… resaltando la confluencia de estilos que se prodigaban en ese tiempo: el folklore, la escuela bolera y el naciente flamenco, donde era cosa natural beber los unos en los otros.

Aquel Silverio consigue trasladarnos a esa época a través de un género ya evolucionado y en constante ebullición. Aquel Silverio es una obra redonda, bien estructurada, ágil y vibrante, con una energía que saltaba del escenario al patio de butaca y se te pegaba a la piel. Tanto la escenografía como vestuario y luces se unieron en perfecto equilibrio. Los bailarines estuvieron portentosos, magníficos. Las voces fueron impecables (Sebastián Cruz, José Luis Pérez Vela y Cheito, José Luis García), al igual que las guitarras, correctas, con Pau Vallet y Jesús Guerrero.

El espectáculo se dividió en tres movimientos y duro hora y media larga: hubo que acortar por las medidas del escenario.

Con Aquel Silverio del Ballet Flamenco de Andalucía concluía la 57 edición de Galas del Festival del Cante de las Minas, con el Antiguo Mercado de La Unión abarrotado y el público en pie.

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