Mónika Castillo Blonski

16/06/2017

"Hoy es tu día"

Por Miryam Ferrín López

Mónika Castillo, estudiante de Enfermería de la UCAM, de 24 años y fallecida en accidente de tráfico, hubiera celebrado hoy su graduación – Su amiga y el resto de compañeros acudirán a la ceremonia en la universidad para honrar su memoria

No existe un método único y matemático acerca de cómo sobrevivir –o mejor, de cómo vivir, que no es lo mismo-, un proceso tan duro como el duelo. Son muchos, son demasiados, los casos en que la vida nos arranca de nuestro lado a seres queridos. Y se cuentan también por decenas las personas que nos dejan atrás o se adelantan en nuestro camino. Pero cada persona, al ser personal, lo lleva de una forma distinta, a su manera. No podemos exigirle a todo el mundo la misma serenidad, el mismo aguante, la misma fuerza o el mismo optimismo. Ni tampoco valen frases hechas y vacías, que se activan en el momento en que tenemos que consolar a alguien y no sabemos muy bien cómo hacerlo: «Mi más sentido pésame». Aunque sean ciertas. Aunque sea verdad que haya que dar gracias por haberla tenido en tu vida.

Pero todo a su debido tiempo. Como en todo, en el duelo hay fases. Y hay que pasar por ellas, con paciencia, lo mejor que se pueda, sabiendo que el ser humano tiene una capacidad tan maravillosa como sorprendente de adaptarse, que no implica el olvido, sino más bien aprender de esa nueva realidad, aceptándola e intentando vivir con ella. No soy quién para explicar ni contradecir lo que otras personas/ famosos han opinado o escrito sobre el tema -¡se ha hablado y escrito tanto sobre la muerte, esa innombrable pero inevitable!-, pero sé que el hecho de que tu mejor amig@/hermana se te vaya no es nada fácil de llevar. Por ello, de alguna manera, quisiera honrarla con estas insignificantes palabras, para que permanezcan escritas en el tiempo. Porque hoy celebramos un día en tu memoria.

Decía Aristóteles que dos amigos son una misma alma encerrada en dos cuerpos. Y es cierto. Por eso nos duele tanto cuando se van. Porque es lo mismo que si nos arrancaran un trozo de nuestra alma. Y sin embargo, hay que seguir. Y se puede, aunque a veces sea inevitable pensar que no.

Recuerdo cuando nos conocimos: era un día soleado, en el que nuestro propósito era jugar al paddle. Para variar, ibas vestida de deporte, con tu camiseta de tirantes amarilla, muy sexy vestida, o como decías tú: «Sexy, sexy, sexy, sexy». Pasaron los días y nuestra amistad cada vez fue creciendo en confianza, sinceridad y preocupación por la otra. Típica amistad entre dos amigas, dirían, pero la nuestra era Única e Irrepetible, como tú.

Tendría para escribir cantidad de minutos pasados juntas, pero mi objetivo no es ese, sino que el lector de alguna manera ante la pérdida de un ser querido sienta que esa persona no se ha ido, ya que de alguna manera sigue con nosotros. Es cierto que no volverán nuestras quedadas en el Cervemur de Murcia, en el bar One con tu Barceló del Zig Zag, en el Nachos de Espinardo, Tombalaire de Santo domingo, el Tira la Caña de la Ucam, El secretario con tu tapa famosa ‘chaca más quinto’ etc. Sin embargo, ahora que de manera trágica y rápida nos has dejado, siguiendo una buena canción de Rosario Flores, «Tú serás mi luz, la que ilumina mi camino» en este largo y complicado transcurso del proceso que viene ahora.

Como decías tú: «La vida es dura pero está guay vivirla» por lo que con tu sueño «quisiera vivir en un mundo en el que todo se haga realidad» de esa gran noche, por ti, tu manera de vivir y llevar las cosas y problemas que la vida nos plantea, nuestro RETO ahora será vivir la vida como tú quisieras que la viviéramos: siendo felices. Ésa será mi manera de tener presente tu aparente ausencia, o al menos lo intentaré.

En mi opinión, fue corta tu estancia aquí en la tierra, pero quiero decirte que hoy es tu día. Aunque no estés físicamente con nosotras, con tus más allegados, en memoria tuya iremos a tu acto de graduación de Enfermería ¡porque lo conseguiste! Sabía que podrías hacerlo. Todos estos años de esfuerzo, de constancia por no dejar la carrera, al fin hoy han tenido su recompensa.

¡Enhorabuena, Moni!

Te echamos mucho de menos.

Siempre juntas, Miryam.

Mónika Castillo Blonski falleció el pasado 3 de marzo, a los 24 años, en un accidente de tráfico en Zaragoza.

1 comentario

  • Dori 17/06/2017 at 13:56

    Creo que no se puede de ir más ni mejor. A Monika le gusta, seguro!

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