Tomás Torres Martínez

06/11/2017

‘El Negro’, el central más contundente del balonmano

Por Dioni García

El balonmano regional perdió recientemente a uno de sus jugadores históricos, el central más aguerrido y goleador, un competidor nato al que admiraban los rivales que sufrían sus aguerridas defensas. Tomás Torres Martínez, conocido como ‘El Negro’, quien trabajó en Recambios y Radiadores Torres, en la plaza Camachos de Murcia, un negocio familiar, además de también ser agente libre de seguros, dijo adiós tras una larga enfermedad que afrontó con gran entereza, sonriendo siempre ante el mal tiempo.

El Negro falleció a los 74 años de edad. Casado con Mari Carmen Méndez y padre de cinco hijos -Mercedes, Mari Carmen, María José, Enrique y Ángela-, llegó a estar en activo con más de 40 años de edad en la liga autonómica de balonmano. Comenzó muy joven en el colegio Maristas, donde en sus inicios compaginó el fútbol -jugaba de portero como su tío Enrique Martínez, guardameta del Real Murcia en Primera y Segunda División- con el balonmano, y terminó su trayectoria deportiva alternándolo con el fútbol sala, donde jugaba como portero.

El balonmano fue el deporte que más alegrías le dio. De hecho, fue integrante del equipo de la OJE que logró la hazaña en 1964 de ganar el Campeonato de España cadete, un éxito que tuvo una gran trascendencia en Murcia en la épota. Pasó por el OJE, Real Murcia, Fraymon, Paracaidistas E.T., Club de Remo, Ceclisa Cordillera, Loyola Trapa, Electricidad Marín, Instalaciones Tarín e Iberhogar, además de participar en numerosos torneos con la selección murciana absoluta.

La Federación Murciana de Balonmano, en reconocimiento a su trayectoria, le tributó un homenaje en 2011, concediéndole la insignia de oro y brillantes. «Fue un jugador noble, aguerrido en defensa», le recuerdan quienes fueron sus compañeros en los equipos por los que pasó en su prolífica trayectoria.

El Negro procedía de una familia de nueve hermanos del barrio del Carmen, de los que solo dos, Ángela y Paqui, siguen con vida. Siempre participaba en la Convención del Balonmano, que lidera Pepe Mora, que es ese encuentro de veteranos que se celebra anualmente en el mes de febrero y que reúne a jugadores de todas las épocas, una jornada que en 2018 servirá para rendir homenaje a uno de sus más ilustres participantes, quien entregó su vida a su familia y el deporte. Sus compañeros de generación y todos los que en alguna ocasión jugaron contra él siempre le recordarán como ese central que entraba al choque sin contemplaciones, intentando evitar el gol del rival con una sonrisa dibujada en su rostro, porque El Negro siempre jugaba para divertirse y esa fue su filosofía hasta el último de sus días.

Sin comentarios

Deja tu mensaje de recuerdo

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *