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Las otras ‘estaciones’ de Viernes Santo

Contemplar los caballos, el aperitivo o la recogida de banderas son citas comunes para los lorquinos

Un artículo de Ángel Angulo

Estandarte de la Oración del Huerto

Todos los lorquinos sabemos que, cuando llegan el Jueves Santo y el Viernes Santo, existen unas reglas no escritas adquiridas con los años. Costumbres que uno ha visto en su casa o que se han ido arraigando con el paso del tiempo. Pequeños pasos que se van cumpliendo durante el día, como estaciones del Calvario. Según los gustos, estas rutinas pueden variar. Pero existen unas pautas comunes, lugares en los que todos nos vamos encontrando a lo largo de la jornada. Y lo hacemos vestidos para cada ocasión, porque el ‘dress code’ en Lorca existe, te guste o no. Voy a relatar mi rutina, la que he ido configurando con los años y la que a mis treinta y trece, como diría Sabina, me hace disfrutar del que para mí es el mejor festejo del mundo.

9.00 horas. La primera visita del día, con ropa ‘sport’ y café recién tomado. Me gusta visitar las cuadras de los pasos. Ir a ver los caballos que por la tarde van a desfilar, ver cómo los limpian, los pasean, los entrenan… es una gozada. Es una ocasión única para contemplar más de cien caballos de gran nivel a menos de un metro. En mi caso, suelo ir a ambos pasos. En el Recinto Ferial de Santa Quiteria, los del Paso Azul; y en La Velica, los del Paso Blanco. Merece mucho la pena.

11.00 horas. Es la hora de visitar las iglesias. Antes, por supuesto, pasas por casa y te pones guapo. Si eres de fuera, puedes pensar que ese día toda la ciudad está de boda; los hombres con traje o chaqueta al menos, y las mujeres con vestidos elegantes. En mi caso voy a Santo Domingo, la del Paso Blanco, pero si eres de fuera, ve a las dos. Es la ocasión de conocer los bordados en directo. Recuerdo a un buen amigo de San Sebastián decirme al verlos: «No me creo que eso esté bordado, eso está pintado». En mi caso hay un bordado que debo ver sí o sí, que es el ‘Estandarte de la Oración del Huerto’, una de las joyas de Lorca.

12.30 horas. La hora del aperitivo. Esto es sagrado, y sobre todo en Semana Santa. Desde la plaza de Colón, la del Teatro, los Jardines del Conde de San Julián, la Corredera, la glorieta de San Vicente, (esperemos que pronto se una el Mercado del Sol), encontrarás cientos de bares donde podrás tomar una caña y degustar la maravillosa cocina lorquina. Pero si hay una tapa estrella y que arrasa, es la que se llama ‘el preparao’ o ‘de to’, según el bar en el que estés. Es un plato con patatas fritas, aceitunas, almendras y salchicha seca… que con un chorro de limón y un poco de pimienta, hacen lo que para mí es el mejor acompañamiento para una caña. Podrás pedirlo en cualquier bar, en mi caso lo hago en el Albedrío, uno de mis lugares preferidos para disfrutar esa caña y tapa.

15.00 horas. Es la hora de comer. El aperitivo puede durar hasta la tarde y comes tapeando, pero los míos y yo preferimos una buena mesa. Dar nombres va en gustos. Yo este año iré a Casa Roberto. Aquí me pego el capricho del año, que es comerme un trozo de tortada. Un lujo, como el arroz y pava que solo en Lorca puedes disfrutar.

18.30 horas. La recogida de las banderas. Este es mi momento preferido. En los balcones de las familias que más antigüedad atesoran en los pasos cuelgan las banderas que luego desfilarán. Al ritmo de las bandas de música, y con miles de personas jaleando ‘vivas’, desde el balcón desciende la bandera que a manos de los portadores giran y giran ante el griterío popular. Mi sitio preferido para verlas es la Corredera, en la esquina del bar Jarique. En esos momentos hay más cubatas en las manos que pañuelos.

20.00 horas. A las sillas o al balcón a ver las procesiones. Este año, iré a las sillas, pero con anterioridad, y gracias a mi amigo Pepe Barnés, las he podido disfrutar en un balcón, algo único si está bien situado. Aquí lo importante es pasar antes por casa, coger ropa de abrigo, calzado cómodo y comida. Porque son bonitas, pero duran…

00.00 horas. Recogidas. Tanto el jueves como el viernes, puedes asistir a la recogida de una imagen en alguna de las iglesias. Es una de las citas más emocionantes para azules y blancos. Mi momento preferido es la recogida del Cristo del Rescate acompañado de la Legión, que se realiza en Jueves Santo.

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