“En Totana somos como una gran familia”
Inkeys ofrece un concierto en el Amanece Festival de Aledo

Los totaneros Inkeys han vuelto a la carga reforzados. El grupo ha aumentado a sexteto, y su talento se muestra rotundo en su nueva entrega, tras aquel prometedor disco (’It’s a reaction’) de 2004, donde colaboró Frutos de Second. ‘11 razones para perder el sueño’, que vuelve a contar con Raúl Tatxin en la producción y está masterizado en California, es un primer álbum deslumbrante a través de canciones impecables que saben transmitir emociones profundas. Pop de siempre, en español e inglés, con aroma americano, porque absorbe lo mejor desde Dylan o Tom Petty a Dandy Warhols, logrando un destilado propio que sabe a ambrosía. Belchí y compañía han crecido y eso es una buena noticia. Lo presentan este finde en el Amanece Festival de Aledo. Le habéis dado unidad conceptual al álbum.
El disco está concebido desde una ruptura sentimental. Las 11 razones son como 11 declaraciones que se hacen cuando tienes ese sentimiento de ruptura, que te duele la barriga y casi no puedes conciliar el sueño y te quedas mirando el techo.
Con vuestro disco anterior, ‘It’s a reaction’ (2004), conseguisteis una notable repercusión, pero desde hace un tiempo no ha habido noticias vuestras.
Han pasado cuatro años sin grabar nada, ahora te vuelven a poner en la radio y hablan de ti, y parece que estás ahí otra vez, pero siempre hemos estado, no nos habíamos marchado ni nada de eso. De hecho, hemos seguido tocando.
Ahora sois seis en el grupo. Ha aumentado la familia.
Efectivamente, y para mejor. Emilio entró como guitarra solista hace dos años, y desde entonces el grupo ha tomado nuevos bríos.
Os presentáis reforzados, como Lori Meyers o Los Planetas. Seis músicos llenan muchísimo un escenario.
Y sobre todo tres guitarras sonando en directo, que proporcionan una mayor contundencia a nuestro sonido, algo que era también muy importante. Después de grabar ‘It’s a Reaction’, y los primeros conciertos, cuando las cosas no llegaron a ningún sitio, parece que entramos en un periodo de desidia hasta la entrada de Emilio en 2007, que nos hizo recobrar la ilusión de un nuevo proyecto. También la entrada del teclista… Fuimos a grabar con una ilusión renovada, y todo funciona mejor. Es lo que le hacía falta a Inkeys.
En Totana, disfrutando del aire puro de Sierra Espuña, se goza de un nivel de relajación ideal para pensar lo que se quiere hacer
Eso se refleja en el disco. Además, hay una movida de grupos que, para un pueblo mediano como es, le confiere un gran nivel de actividad. Y somos como una gran familia.
Otro miembro de la familia es Raúl Tatxin, que ahora ha montado su estudio en Aranda de Duero. Os produjo y grabó el primer disco, y ahora este segundo. ¿Habéis tenido que ir hasta allí a grabar?
Nos trataron de lujo. El estudio está en una bodega de vino (Bodegas Neo), que es de la gente que monta el festival Sonorama, y nos pasábamos el tiempo grabando y bebiendo vinos exquisitos.
Eso puede resultar de lo más inspirador…
Es que se nota en el disco. Nos daban vinos de las cubas viejas, de análisis, y es imposible que eso no diera frutos. Aparte, contar con Raúl te permitía tomarte las cosas relajadamente. No íbamos contrarreloj. Se implicó mucho en la grabación.
Una canción como ‘Beer & Wine’ lo mismo tiene mucho que ver con ese buen ambiente que reinaba en el estudio.
Un paisaje precioso, diez grados menos en agosto… Es un tema de Emilio, que tiene un grupo de rock en Granada, y su aportación ha sido un acierto.
Emilio, ¿vas y vienes a Granada?
Llevo cinco años ya aquí. Me traje parte del grupo, y he echado raíces, aunque sigo en contacto con Granada. Mis canciones, de cuatro acordes de guitarra, quizás tengan otro cariz, pero se han integrado muy bien en Inkeys, gracias a los arreglos de Pedro Miguel y Belchí.
Habéis hecho un viraje americano, porque la canción que abre el disco, ‘Es mejor’, y esos uhuh estonianos, nos recuerdan a Dandy Warhols.
Sobre todo el principio. Crecemos como músicos, y las influencias se notan. Emilio tiene más rollo Wilco, y a lo mejor se mezcla con mi influencia más nirvanera y sale este crisol de canciones.
En este segundo disco se aprecia todo como mucho más asentado, más maduro a la hora de componer.
El tiempo se nota. El primer disco lo grabamos dos semanas después del primer concierto que dimos. Muy precipitado, con pocos medios, eran las primeras canciones… Aquí ha habido una criba. Es mucho más profesional.
¿Se ha sacrificado el ímpetu del primer disco por la racionalidad en este segundo?.
No ha habido sacrificios. Ahora las canciones no salen tan adolescentes, y son fiel reflejo de lo que escuchamos ahora y de lo que somos; también hemos madurado como músicos y como personas. No es que hayamos cambiado de estilo, seguimos haciendo canciones y ahora salen así. Y luego está Raúl, nuestro George Martin particular. Es el séptimo miembro del grupo. Lo que sí se aprecia es que se ha impuesto el español al inglés, aunque tenéis canciones en los dos idiomas.
Ahora ya sí, aunque Emilio sigue escribiendo en inglés. Lo importante es lo que diga la canción. Emilio intentó adaptar una canción suya al castellano, pero no tenía sentido… Si el disco tiene que ser bilingüe, pues adelante.
Lo habéis masterizado en Estados Unidos.
Fue porque Noise Box, que también grabaron con Raúl, lo enviaron allí. Nos gustó el resultado. La masterización ha destacado lo que había que destacar. Fue un acierto, y el precio era similar al de un estudio en España.
Habéis hecho un buen disco, sonáis bien en directo ¿Qué necesitáis ahora?
Asentarnos un poco más entre el público. El disco ha quedado bien, y el directo cumple las expectativas. La gente que nos ha visto dice que el grupo se aprecia mucho más compacto. Ha habido una gran mejoría, y la inclusión de dos miembros más en el grupo se nota.
¿Lo vais a autoeditar o esperáis sacarlo con una discográfica?
Estamos viendo cosas. Que te editen ahora es muy complicado. Los grupos se autoeditan e intentan que alguien los distribuya, y tocar lo máximo posible. En esas estamos.
Y este finde tocáis.
En el Amanece Fest. Hay comida y una carpa electrónica, otra chill out. Tocan también Garage Jam, Banda Jaleo, The Tracks y nosotros. Es muy apetecible.
Mañana, 14 de noviembre. Hotel Pinito de Oro. A partir de las 14.00 horas. Entradas, de 12 a 15 euros.
Ángel H. Sopena
Noticias relacionadas:
- No se encontró ninguna




Comente esta Noticia